Por encima de cualquier otro tipo de lubricante, el aceite tiene un impacto directo e inmediato en la emisión de PM originada por muchos millones de Dos Ruedas “convencionales” de 2 tiempos en uso y, tiene el potencial para reducir el PM en un 50%.
La utilización de aceites sintéticos “bajos en emisiones de humos” es una medida medioambiental que tiene efectos positivos inmediatos. Impacta de forma directa en los vehículos de “utilización continuada”, principalmente en los de polución más elevada, concretamente los que no están equipados con un conversor catalítico. La utilización de lubricantes sintéticos conllevaría una serie de ventajas.
Porque los lubricantes sintéticos:
Porque:
Un mayor uso de aceites sintéticos representa también un ahorro económico para los usuarios, y los costes de mantenimiento se reducen debido a una mayor duración del motor, las vías de escape y las bujías.
No representa ningún gasto extra a largo plazo para el usuario debido a que el motor funciona mejor tiene una vida más larga y solo representa un insignificante coste a corto plazo (0,01euro/Km).
El crecimiento del mercado del aceite de mayor categoría permitirá una reducción del precio y el desarrollo de productos aún más avanzados.
Los aceites de base sintética no producen consecuencias negativas, en ningún tipo de vehículo, sin embargo es recomendable:
Es importante mencionar que para los vehículos con catalizador, los aceites minerales de baja calidad pueden reducir de forma significativa la vida del catalizador provocando un aumento de la emisión de residuos en un espacio corto de tiempo.
N.B. Algunos tipos de aceites con baja emisiones de humo pueden ser minerales y apropiados siempre y cuando sigan los estándares de JASO FC o ISO EGC.